- La diversidad y el pluralismo son las bases centrales de la democracia, porque generan una cultura de compromiso, acuerdos y tolerancia. Por eso, defendemos la profundización de la democracia, haciéndola más sólida, con una efectiva separación de poderes y la recuperación de los valores. Que se construya una cultura de cero tolerancias con la corrupción.
- Reconocemos a la familia y sus valores como núcleo fundamental de la sociedad. Abogamos por la igualdad de los derechos de las mujeres. Así mismo, priorizamos respuestas efectivas para la juventud, la niñez, los más adultos y los más desprotegidos. Y, por supuesto, abogamos por el respeto a los derechos de las minorías étnicas, religiosas y a la diversidad de orientación sexual.
- La paz, la igualdad y la libertad han sido unos anhelos superiores de toda la nación. Colombia Renaciente promueve la búsqueda de la paz por medio de la solución dialogada de los conflictos. Reconocemos la legitimidad y la conveniencia del Acuerdo de Paz firmado en el Teatro Colón en Bogotá como base sólida hacia una Paz completa. Consideramos que la implementación de dicho Acuerdo ofrece una carta de navegación para la garantía de derechos de las poblaciones étnico-territoriales, la reforma rural integral, la participación política, el nuevo enfoque para la solución al problema mundial de las drogas y la reparación de las víctimas. Vamos a exigir los derechos de la población negra/afrocolombiana en un contexto de justicia social, pero sin generar dependencia perversa del asistencialismo.
- Consideramos que garantizar los derechos de las víctimas (justicia, verdad, reparación y no repetición) es una condición fundamental para la construcción de una paz estable y duradera en los territorios y acuatorios del país. Igualmente priorizamos la necesidad de preservar el patrimonio natural y proteger a los líderes sociales y ambientales.
- En cuanto al desarrollo rural integral, Colombia Renaciente apoya la construcción de un nuevo modelo basado en la inclusión digna de las comunidades rurales, étnico-territoriales (negras/afrocolombianas, raizales y palenqueras, indígenas), campesinas, ribereñas y parameras de los territorios y acuatorios. Este nuevo modelo también se basa en la formalización y acceso a la propiedad, y el cierre de brechas en los niveles de vida entre el campo y la ciudad, para lo cual se requiere la presencia integral del Estado en todo el país.
- Defendemos el derecho a la propiedad privada y su función social, así como la promoción de la competitividad empresarial. Igualmente defendemos la sostenibilidad fiscal, la independencia del banco central y la integración internacional. Son pilares de un manejo económico serio y responsable, que debe redundar en la generación de empleo de calidad y en un ambiente de baja inflación.
- La erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad en todo el territorio nacional son objetivos centrales de la acción del Estado en todos sus niveles. Tiene que estar donde nunca ha hecho presencia, arrebatarles ese espacio a las nuevas violencias y empezar a resolver efectivamente las necesidades más apremiantes de miles de familias que hoy albergan la esperanza de salir de la pobreza y el abandono.
- Defendemos el papel activo del Estado en la solución de las fallas y limitaciones del mercado. Además, el Estado debe proveer los bienes públicos que requiere la sociedad. En una sociedad como la colombiana, el Estado debe adicionalmente realizar una función redistributiva que permita reducir drásticamente la desigualdad expresada en la excesiva concentración de la riqueza, de los ingresos y, sobre todo, de las oportunidades. El desarrollo debe realizarse en condiciones de sostenibilidad ambiental y la preservación y el aprovechamiento de la rica biodiversidad con que cuenta nuestro país. Asumimos el compromiso de reducción de las emisiones de gases efecto invernadero y la adaptación efectiva como parte de una estrategia global para enfrentar el cambio climático. Consideramos necesario priorizar e incentivar el uso de las energías limpias y renovables y promover la bioeconomía en armonía con las comunidades.
- Promovemos una política internacional de Colombia que abogue por la construcción de la paz donde quiera que haya conflicto, defienda el principio de la corresponsabilidad frente al problema mundial de las drogas, donde se enfatice la sustitución de cultivos ilícitos y conservación y uso sostenible de la biodiversidad como alternativa económica para los productores, y enfatice los programas de salud pública para enfrentar la problemática de los consumidores. Defendemos el multilateralismo y reconocemos la importancia estratégica de una integración efectiva y real en América Latina y el Caribe.
- Frente a las crisis migratorias, los países no deben cerrar sus fronteras y permanecer indiferentes. En el caso de la inmigración ocasionada por la crisis política y económica de Venezuela, y en aplicación de los principios de hermandad y solidaridad, apoyamos la regularización de su situación migratoria y su incorporación laboral en nuestro país, bajo los mismos derechos y deberes de los trabajadores colombianos.

